¿20 años atrás?


“Las barreras mentales por lo general perviven por más tiempo que las de hormigón”.
Willy Brandt

volver al mismo error

Una nueva investigación aclara los mecanismos neurales que vinculan la información de retroalimentación del entorno con la plasticidad neural, la habilidad del cerebro para responder ante la experiencia. El trabajo tiene implicaciones para el conocimiento del proceso de aprendizaje y para la comprensión y tratamiento de los trastornos en este proceso.

Las células del cerebro podrían aprender de la experiencia sólo cuando se hace algo bien y no cuando se falla, según el estudio del Instituto de Tecnología de Massachusetts en Cambridge (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Neuron'. Los investigadores han conseguido captar el proceso de aprendizaje que muestra cómo las células individuales cambian sus respuestas en tiempo real como resultado de la información sobre cuál es la acción correcta y cuál la equivocada.

Según explica Earl K. Miller, coautor del estudio, "hemos mostrado que las células cerebrales siguen si las conductas recientes tuvieron éxito o no". Además, cuando una conducta tenía éxito las células se volvían más sintonizadas con lo que el animal estaba aprendiendo. Después de un fallo existían pocos o casi nulos cambios en el cerebro ni mejoras en la conducta.

Los investigadores realizaron experimentos en monos en los que se proporcionaba a los animales la tarea de examinar dos imágenes alternantes en una pantalla de ordenador. En el caso de una de las imágenes, los animales eran recompensados cuando conducían su mirada hacia la derecha, en el caso de la otra imagen se suponía que tenían que mirar a la izquierda. Los monos utilizaban el ensayo y el error para descubrir qué imágenes requerían los distintos movimientos.

Los investigadores descubrieron que si las respuestas de los animales eran correctas o erróneas resonaban ciertas partes de sus cerebros con las repercusiones de sus respuestas durante varios segundos. La actividad neural que seguía a una respuesta correcta y a una recompensa ayudaba a los monos a realizar mejor el ensayo que aparecía segundos después.

"Si el mono conseguía responder bien, una señal se mantenía en su cerebro que parecía decirle 'lo hiciste bien'. Justo después de una respuesta correcta, las neuronas procesaban la información de forma más enérgica y eficaz y el mono era más propenso a responder bien a la próxima cuestión. Pero después de un error no se producía mejora. En otras palabras, sólo después de los éxitos y no de fracasos el procesamiento cerebral y la conducta de los monos mejoraba", explica Miller.

La corteza prefrontal organiza los pensamientos y las acciones en correspondencia con los objetivos internos mientras que el ganglio basal está asociado con el control motor, la cognición y las emociones. Este trabajo muestra que estas dos áreas cerebrales, que se sospechaba que jugaban papeles claves en el aprendizaje y la memoria, tienen toda la información para realizar el procesamiento neural necesario en el aprendizaje.

Los investigadores descubrieron actividad en muchas neuronas de estas dos áreas cerebrales que reflejaban la administración o retención de una recompensa que duraba varios segundos, hasta el siguiente ejercicio. Las neuronas individuales en ambas áreas transmitían información de forma sostenida durante entre cuatro y seis segundos, completando el espacio entre ejercicios.

La selectividad de la respuesta era más fuerte en un determinado ejercicio si el ejercicio anterior había recibido recompensa o más débil si había sido un error. Esto se producía cuando el animal estaba aprendiendo la asociación o ya era bueno en ella.

Después de una respuesta correcta, los impulsos eléctricos que procedían de las neuronas de estas áreas cerebrales eran más fuertes y transmitían más información. "La tasa de señal-ruido mejoraba en ambas regiones cerebrales. La fuerza de la respuesta les llevaba a conseguir acertar en el siguiente ejercicio. Esto explica a un nivel neural por qué parece que aprendemos más de nuestros éxitos que de nuestros fracasos", concluye Miller.

el mapa de la felicidad


En la Universidad de Leicester, el psicólogo social británico Adrian White, tomando como fuentes las investigaciones de diversas instituciones, entre ellas la UNESCO, la CIA, la New Economics Foundation, el Latinbarometer, el Afrobarometer, y la UNHDR, generó el primer "Mapa de la Felicidad" -una proyección global del bienestar subjetivo-, un mapamundi que, valiéndose de los colores como medio visual, nos muestra cuáles son los países más felices del mundo. Además de encuestas efectuadas a diferentes muestras de cada población (unas 80 000 personas en 178 países del mundo), se tomaron en cuenta los índices de salud, educación y bienestar económico.
Estos son los 20 países más felices del mundo:

1 - Dinamarca

2 - Suiza

3 - Austria

4 - Islandia

5 - Las Bahamas

6 - Finlandia

7 - Suecia

8 - Bután

9 - Brunei

10 - Canadá

11 - Irlanda

12 - Luxemburgo

13 - Costa Rica

14 - Malta

15 - Holanda

16 - Antigua y Barbuda

17 - Malasia

18 - Nueva Zelanda

19 - Noruega

20 - Las Seychelles
Estos son los 3 países menos felices del mundo, todos africanos:

176 - Congo

177 - Zimbabwe

178 - Burundi

Otro proyecto interesante es el del sitio web The Map of Happiness, que recoge los votos de sus visitantes y nos muestra resultados ligeramente distintos a los estudios de la universidad inglesa, pero en general, bastante parecidos. También se puede dejar un comentario indicando por qué uno se considera feliz o infeliz.
La felicidad, un estado de satisfacción que no siempre podemos definir pero que todos deseamos, seguramente la meta de todas las vidas humanas, intangible, distinta según las prioridades de cada uno, pero contenida como legítima aspiración de las sociedades en instrumentos como la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos, ha sido en esta ocasión analizada como objeto de estudio de la psicología social, para intentar medirla y proyectarla a través de expresiones estadísticas.
Será evidente para todos que la pobreza está estrechamente relacionada con la infelicidad; los países africanos, que son los que pasan más hambrunas y padecen altos niveles de mortalidad, resultan ser los más infelices. Con toda seguridad los niveles de educación influyen decisivamente en el sentimiento de bienestar de un individuo, pues el conocimiento le permite descubrir nuevos y diversos caminos hacia la realización personal. Nuestro país se encuentra en un promedio que tiende hacia los niveles bajos de felicidad, mientras Venezuela es el país más feliz de Sudamérica. Entiendo que los datos mostrados no son absolutos ni infalibles, pero se trata de una proyección muy interesante para los estudios sociales en general, pues permite monitorear los efectos de distintos sucesos -como una guerra o un desastre natural-, sobre la población; además, es posible visualizar por primera vez un concepto tan impreciso como el de bienestar colectivo o felicidad social. También, me parece, es importante precisar que para poder armar un cuadro estadístico sobre niveles de felicidad, es necesario entender a la misma, no como un estado de ánimo circunstancial -se puede estar alegre en un momento y al siguiente minuto, llorando- sino como un sentimiento general de satisfacción a largo plazo. ¿Ustedes se consideran personas felices?
De www.lunasazules.com

mentirosos psicopáticos

Antecedente. Existe relativamente poca información con respecto a los correlatos neurales del engaño en individuos con rasgos psicopáticos.
Objetivos. Investigar la relación entre las respuestas neurales durante el engaño y los rasgos de personalidad psicopática en una muestra de participantes masculinos extraídos de la población normal.
Método. Veinticuatro participantes masculinos realizaron un paradigma de decepción simple mientras experimentaban una imagen de resonancia magnética funcional. Se evaluaron los rasgos psicopáticos en la muestra utilizando el Inventario de Personalidad Psicopática (PPI).
Resultados. El promedio de los tiempos de respuesta fueron mayores para la condición de mentira que para la condición de verdad. Las respuestas de mentira dieron como resultado una activación creciente de la corteza prefrontal ventrolateral. Se encontró que las sub-escalas PPI, insensibilidad, valentía, egocentrismo maquiavélico, potencia social e inmunidad al estrés estuvieron correlacionados con los patrones de activación en el circuito cerebral implicado en el engaño y los procesos relacionados tales como la moderación del comportamiento y la cognición social.
Conclusiones. Ésta es una nueva tecnología que puede resultar útil en nuestra comprensión de algunos de los componentes claves del constructo de la psicopatía en ambos contextos clínicos y no clínicos.

Conmemorando


Se cumplen 70 años del estreno de "El Mago de Oz", y nos parece una muy buena excusa para revisitarlo, os proponemos que lo hagáis y lo disfrutéis, quizá ahora con más coraje, con otro cerebro o con más corazón.


Espantapájaros: no tengo cerebro, solamente paja.
Dorothy: ¿cómo puedes hablar si no tienes un cerebro?
Espantapájaros: no lo sé, pero algunas personas sin cerebro hablan muchísimo, ¿no?
Dorothy: sí, supongo que tienes razón.

líderes y un solo punto de vista

Os dejamos con un link a un artículo sobre una reciente investigación sobre liderazgo, no tiene desperdicio y os animamos a leerlo.


http://www.expansionyempleo.com/2009/09/25/desarrollo_de_carrera/1253877400.html