día internacional contra la violencia de género


¿Qué hace feliz a la gente?

Este es el título de un informe sobre el consumo de televisión publicado por la compañía «Springer Science+Business Media», destaca que la televisión es uno de los factores que provoca infelicidad, al mismo tiempo que se convierte en una «adicción para las personas más vulnerables». Más concretamente, el análisis revela que las personas que no están contentas en su matrimonio emplean más tiempo delante del televisor -un diez por ciento por encima del consumo de las personas felices-. «La mayor excepción del estudio se produce en el consumo televisivo, con claros índices de correlación con la infelicidad», apostilla. Según «Springer», esta conclusión es contraria a la de recientes estudios elaborados en la Universidad de Princeton, donde consideran a la televisión como una actividad «altamente recomendable que mejoraría la calidad de sus usuarios».

40 segundos x 21 gramos

Según la OMS, cada 40 segundos se suicida una persona en el mundo, ¿influyen factores genéticos o ambientales?.

Científicos de diversas universidades de Canadá dicen haber descubierto una composición química diferente en los cerebros de las personas muertas por suicidio que las fallecidas por otras causas, sin embargo, el primer grupo estaba formado por personas con graves trastornos depresivos, parece por tanto que el factor ambiental juega también un papel en ese “cambio genético”.

La investigación descubrió que la tasa de metilación era 10 veces mayor en el grupo suicida, y que el gen que estaba siendo silenciado juega un papel importante en la regulación de la conducta, al final concluyen: los factores genéticos y ambientales pueden interactuar para producir modificaciones específicas y duraderas en los circuitos cerebrales.

Nos preguntamos: ¿esto no se sabía ya?

Diviértanse, menos es más

se está produciendo un cambio importante en lo que a actividades extraescolares se refiere, os explicamos: Toronto se ha convertido en la primera ciudad de Cánada y Ámerica del Norte en suprimir por completo los deberes a los escolares de cualquier edad, en Harvard se recomienda a sus estudiantes que se dediquen a hacer lo que despierta su interés y no concentren su tiempo exclusivamente en las actividades académicas, en su página web dicen lo siguiente "Tranquilos: cómo sacar provecho de Harvard haciendo menos".
Lo dicho: divirténdonos aprenderemos más.

odio vs amor

El odio activa varias áreas del cerebro y se origina en las mismas áreas que el amor pero se procesa de manera racional en aquellas destinadas a la planificación de conductas agresivas.
El odio es un sentimiento biológico complejo que, a través de la historia, ha llevado a los individuos a cometer tantos actos heroicos como viles. Lo mismo que puede decirse del amor. Y es que lo primero que han descubierto un grupo de investigadores del Laboratorio de Neurobiología del Colegio Universitario de Londres es que ambas pasiones comparten dos estructuras cerebrales, una semejanza mayor que la presentada con cualquier otra emoción. Por eso, el dicho popular afirma que 'del amor al odio sólo hay un paso'.Según los resultados publicados en PLoS One, el proceso cerebral de amar y odiar es muy parecido, ambos sentimientos activan regiones comunes en nuestro cerebro. Sin embargo, existe una diferencia fundamental ya que, mientras el amor inhibe una gran parte del córtex, en los procesos protagonizados por el odio no se observa dicha inhibición. Esto es lo que lo convierte en un sentimiento mucho más racional.
Para descubrir 'el circuito del odio', que es único, los investigadores observaron mediante imágenes de resonancia magnética el cerebro de 17 individuos (10 hombres y siete mujeres) mientras veían fotos de caras de personas por las que sentían una seria animadversión (cedidas por cada participante) alternadas con otros rostros neutrales, que no despertaban en ellos ningún tipo de sentimiento.De esta forma vieron las áreas neuronales que se activan al odiar. Sus resultados muestran que la red que se pone en marcha con esta pasión irracional implica a dos regiones que juegan un papel importante a la hora de generar un comportamiento agresivo y en trasladar posteriormente esta conducta a la práctica. Dichas zonas son el putamen y la ínsula.
Según Semir Zeki, neurobiólogo del UCL, "El hecho de que las zonas del putamen y la ínsula también se activen por el amor romántico no es sorprendente, ya que ambas pasiones pueden conllevar actos irracionales y agresivos".