Entrenar el optimismo

En una entrevista publicada en el diario El País el psiquiatra Luis Rojas Marcos dice que España es un país de optimistas pero que parece que está mal visto decir que estás contento, te tendrán envidia. "Optimista es el que tiene esperanza, se perdona los fallos y no se echa la culpa de todo". Para ser feliz, asegura, hay que querer serlo, hay que estar motivado. "La felicidad, como el deporte, hay que trabajársela. Todo el mundo sabe que es bueno hacer ejercicio, pero no todos lo practican", dice pronunciando la erre con un cierto deje norteamericano.

Así que a practicar.

Gastar dinero en otros produce felicidad.

Aunque la mayoría de las investigaciones han examinado el efecto de los ingresos sobre la felicidad, se sugiere que la manera en que la gente gasta su dinero puede ser al menos tan importante como la cantidad de dinero que ganan. En concreto, gastar dinero en otras personas puede tener un mayor impacto positivo en la felicidad que gastar dinero en uno mismo. Así lo señala un estudio publicado en la revista "Science” y coordinado por Michael Norton, profesor de la Facultad de Administración de Empresas de Harvard. "Nuestros resultados, y otros provenientes de distintos estudios, muestran que el hecho de ganar más dinero nos hace un poco más felices, pero que no ejerce un gran impacto sobre uno".Norton y sus colegas entrevistaron a 632 norteamericanos sobre cuánto ganaban y cómo gastaban su dinero. Les pidieron también que midieran su nivel de felicidad. Independientemente de los niveles de ingreso, los que gastaban dinero en otros admitieron ser más felices que los que lo gastaban en sí mismos.En un segundo estudio, el equipo interrogó a 16 empleados de una empresa que estaban por recibir una bonificación que oscilaba entre los 3.000 y los 8.000 dólares. El equipo interrogó a los empleados sobre su nivel de felicidad antes y después de recibir el dinero y les preguntaron cómo lo habían gastado.El monto de la bonificación no incidió en el nivel de felicidad que sentían. La cantidad, en cambio, gastada en otros o donada a la caridad sí demostró incidir en los niveles de felicidad de estos empleados.El profesor Stephen Joseph, de la Universidad de Nottingham, Inglaterra, especialista en la psicología de la felicidad que no participó de este estudio, observó: "La mayoría de las investigaciones realizadas en el pasado llegaron a la conclusión de que el dinero no es tan importante en términos de felicidad. Las cosas importantes son las que tienen que ver con las relaciones con los otros y aquellas que ayudan a promover el significado y propósito de la vida...".

De www.psiquiatria.com

Enfadarse estresa

La presión arterial aumenta durante los ataques de ira y tarda unos siete días en disminuir. Resumiendo: los enfados se nos pasan, pero el cuerpo sigue sufriendo aunque no nos demos cuenta. Estas es la principal conclusión de una investigación publicada por el 'International Journal of Psychophysiology' que refleja que "incluso después de una semana, no se presentan indicios de ningún tipo de reducción de los efectos". La ira se ha relacionado habitualmente con un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y otros problemas de salud. La investigación sugiere que endurecimiento de las arterias parece avanzar más rápido en personas que puntuaban alto en test de hostilidad. Las hormonas de estrés comprimen los vasos sanguíneos, elevan la presión arterial y aceleran el latido del corazón.Los investigadores de la Universidad de California y de Columbia señalaron que los acontecimientos estresantes tienen la posibilidad de seguir haciendo daño mucho tiempo después de que se terminó.

Publicado en www.psiquiatria.com

Resaca post-electoral


Hoy, un poco de humor


8 de marzo Día Internacional de la Mujer Trabajadora


Hoy queremos rendir homenaje a una de nuestras pensadoras favoritas, Simone de Beauvoir recordando que este año se cumplirían cien años de su nacimiento pero aún así sus ideas siguen siendo contemporáneas.


Felicidades a todas.


Una no nace, sino que se convierte en mujer. Con esta idea Simone de Beauvoir inauguró la forma moderna de comprender la problemática femenina y se convirtió en la feminista más relevante del siglo XX.