Cómo detectar problemas en el proceso de duelo

El duelo humano es la reacción adaptativa natural, normal y esperable que se produce ante la pérdida de un ser querido.
No es pues, una enfermedad, sino una respuesta lógica y normal en una situación difícil, que en la mayoría de los casos sigue unos pasos o fases determinados y que concluye con la perfecta adaptación de nuestra vida a la ausencia del ser perdido.

La forma de vivir este proceso de duelo depende de muchos factores, como son las características de la persona en duelo, su situación personal y antecedentes, “quien” es la persona fallecida, las causas y circunstancias de su fallecimiento, las relaciones sociofamiliares, y de las costumbres sociales, religiosas, etc. de la sociedad en la que vive, su sistema de apoyos...

En ocasiones ese proceso de duelo se puede ver alterado por diferentes motivos, y puede suceder que la persona no logre superar de un modo adecuado la pérdida de su ser querido, convirtiéndose esta circunstancia en un pesado lastre para continuar con su propia vida.

En estos casos es muy importante y necesario que el doliente se ponga en contacto con un profesional de la Psicología, que será quien le ayude a encontrar la vía de salida, el modo de seguir adelante con el proceso de duelo normal y llegar a su fin lógico y esperado de la correcta superación de la pérdida.

Para saber si estamos ante un duelo complicado nos pueden servir de ayuda los criterios diagnósticos del "Trastorno por Duelo Prolongado" de Prigerson, Vanderwerker & Maciejewski (2007) propuestos para el DSM-V:

Criterios diagnósticos del "Trastorno por Duelo Prolongado" propuestos para el DSM-V.

Criterio A Presentar a diario, al menos uno de los siguientes síntomas:

  1. Pensamientos intrusivos -que entran en la mente sin control- acerca del fallecido.
  2. “Punzadas” de dolor incontrolable por la separación.
  3. Añorar -recordar su ausencia con una enorme y profunda tristeza- intensamente al fallecido.

Criterio B Presentar a diario, al menos 5 de los 9 síntomas siguientes:

  1. Estar confuso acerca de cual es el papel de uno en la vida, o sentir que se ha muerto una parte de sí mismo.
  2. Dificultad para aceptar la realidad de la pérdida.
  3. Tratar de evitar todo lo que le recuerde que su ser querido ha muerto.
  4. Sentirse incapaz de confiar en los demás desde el fallecimiento.
  5. Estar amargado o enfadado en relación con el fallecimiento
  6. Sentirse mal por seguir adelante con su vida (p. Ej. hacer nuevas amistades o interesarse por cosas nuevas).
  7. Sentirse frío e insensible -emocionalmente plano- desde el fallecimiento.
  8. Sentirse frustrado en la vida, que sin el fallecido su vida está vacía y no tiene sentido.
  9. Sentirse como “atontado”, aturdido o conmocionado.

Criterio C La duración de estos síntomas es de al menos 6 meses

Criterio D Estos síntomas causan un malestar clínicamente significativo o un importante deterioro de la vida social, laboral u otras actividades significativas (p. Ej. responsabilidades domésticas) de la persona en duelo.

Las tecnologías traen nuevas adicciones

OCU (Organización de Consumidores y Usuarios

Con el boom de las tecnologías están apareciendo nuevos trastornos. Se habla ya de "tecnoadicción" y la padecen quienes están "enganchados" a tener la última novedad tecnológica en móviles, PDA, ordenadores, televisor...

Se estima que en EE.UU. afecta al 10% de los usuarios de estos dispositivos, sobre todo a las personas obsesivas, inseguras o con baja autoestima. Los adolescentes son uno de los grupos de la población más vulnerables. Para ellos tener el último grito les sirve para sentirse más integrados en el grupo. De hecho hay estudios que indican que el 12% de los jóvenes abusa de los móviles o de Internet.

Pero, ¿cómo saber si estamos empezando a engancharnos? Los expertos indican que la afición por las nuevas tecnologías empieza a convertirse en patológica cuando produce desequilibrios que pueden tener consecuencias en el ámbito personal, social o laboral: alteraciones en la conducta, en el estado de ánimo, dependencia, aislamiento, pérdida de interés por otras formas de ocio, etc. Son síntomas que recuerdan a los que puede sufrir un consumidor de drogas.


TEORIAS EXPLICATIVAS DE LA ANOREXIA PSICOGENA Y LA BULIMIA

(Fuente: PSICOLOGÍA ON LINE)

Según Isabel Caro y otros (1986) podríamos establecer dos tipos de teorías explicativas, por una parte la teoría fisiológica, que se centraría en un posible déficit en el hipotálamo; por otro las teorías psicológicas. Entre las que cabe resaltar:

a) La consideración de la bulimia y la anorexia psicógena como una RESPUESTA EVOCADORA DE ANSIEDAD, causada a su vez por el miedo a ser obesos (Rosen y Leitenberg -en Yates, 1984-). En esta teoría todas las estrategias utilizadas por el bulímico para no ganar peso como purgarse o vomitar, reducen la ansiedad y por tanto, el miedo a ser obesos.

La alteración de la conducta alimenticia en el anoréxico, se produce cuando éste no puede controlar sus reacciones emocionales, esta incontrolabilidad, es producida por la incapacidad del estos sujetos para etiquetar sus estados emocionales y si aparecen ansiedad y depresión en situaciones no controladas, se darán con facilidad, episodios de anorexia.

b) La hipótesis de Schachter y Rodin (1974) de la DEPENDENCIA EXTERNA. Esta supone que los bulímicos, y también los anoréxicos, no regulan su conducta de comer a partir de indicios internos de hambre o saciedad, sino a partir de claves externas.

En la actualidad se ha optado por un modelo pluricausal en el que interactúan diferentes tipos de variables biológicas, psicológicas y relacionales dando lugar a una serie de factores predisponentes precipitantes y de mantenimiento que permiten explicar la aparición y cronificación de los trastornos de la alimentación.

BULIMIA:

El cuadro se inicia habitualmente a partir de los 20 años, los bulímicos refieren que sus mentes están casi constantemente ocupadas en pensamientos referentes a la comida, dificultando incluso la concentración. Los excesos de comida se dan normalmente en solitario y en secreto. Muchas veces ritualizan la compra de comida y este hecho suele producirles al mismo tiempo excitación y ansiedad. La cantidad de comida que se ingiere en un episodio bulímico puede llegar hasta 20.000 calorías.

Para impedir ganar peso pueden utilizar mecanismos diversos como provocarse vómitos, utilizar frecuentemente purgantes y diuréticos, hacer mucho ejercicio, tomar anfetaminas, etc.. Todos estos excesos pueden llegar a tener complicaciones de salud siendo uno de los más peligrosos la provocación de vómitos que puede dar lugar a deplección de los niveles de potasio, infecciones urinarias y problemas renales, ataques epilépticos, tétanos, y pérdida importante de peso. Los rasgos psicopatológicos más importantes, se refieren a la preocupaciòn relacionada con la comida, el peso y los síntomas depresivos. Los bulímicos, son personas depresivas, acomplejadas, que se sienten ineficaces e indefensas, carentes de autoestima y elevada ansiedad, carentes de asertividad y con una deficiente imagen corporal y pobres relaciones sexuales.

El curso habitual de este trastorno es crónico durante un período de varios años, alternándose con frecuencia períodos de bulimia con fases de ingesta normal. No suele ser un trastorno incapacitante salvo en personas con muchos ataques recurrentes durante el día que se provocan vómitos. Suele presentar oscilaciones de peso debido a la alternancia de episodios bulímicos con períodos de ayuno.

Parece que este trastorno aparece de forma mayoritaria entre el sexo femenino, existiendo poca información respecto a la prevalencia y los factores predisponentes del mismo. Según el estudio de S.F. ABRAHAM (1982) la bulimia aparecía después de un período de tiempo en el que la persona había estado muy preocupada por el peso, llegando incluso a hacer dieta, losintentos por reducir peso, habían sido infructuosos y en este caso, eran seguidos de períodos de ingesta desmesurada y de ayuno. Otros pacientes se convirtieron en bulímicos después de haber hecho dieta durante mucho tiempo, y de haber perdido, incluso, mucho peso.

Criterios Diagnósticos del DSM-III-R de la bulimia nerviosa:
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A. episodios recurrentes de ingesta voraz (consumo rápido de una gran cantidad de comida en un período discreto de tiempo).

B. sentimiento de falta de control sobre la conducta alimentaria durante los episodios de voracidad.

C. La persona se empeña regularmente en provocarse el vómito, usar fármacos laxantes y diuréticos, practicar dietas estrictas o ayunos o hacer mucho ejercicio para prevenir el aumento de peso.

D. Un promedio mínimo de dos episodios de voracidad a la semana por lo menos durante tres meses.

E. Preocupación persistente por la silueta y el peso.
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ANOREXIA:

En los anoréxicos hay una idea sobrevalorada de la imagen corporal, que puede tomar proporciones delirantes. Los pacientes ven algunas partes de su cuerpo muy gruesas, incluso a pesar de la perdida de peso, por lo cual deben continuar sin comer. Generalmente manifiestan fuertes sentimientos de asco y desagrado ante su propio cuerpo. No reconocen adecuadamente, los signos de hambre y saciedad. Se sienten hinchados, tienen Náuseas, después de haber comido poquísimo. A pesar de su gran inanición, no se sientes cansados ni fatigados.

El estado de ánimo de los anoréxicos, es bastante variable. Son comunes, los sentimientos de desamparo, la depresión y la labilidad emocional. Pierden todo interés en el sexo y evitan los contactos con personas del sexo opuesto. En el caso de actividad sexual no disfrutan de ella.

Cambios cognitivos: distorsiones cognitivas sobre el peso y la ingesta, alteración de la imagen corporal (sigue encontrándose gorda a pesar de haber perdido peso)

Cambios conductuales: dieta restrictiva autoimpuesta, frecuente provocación de vómitos, uso abusivo de laxantes (estas conductas son más frecuentes si la anorexia cursa con episodios de bulimia); elevado interés por la gastronomía, hiperactividad, relaciones familiares gravemente alteradas, importante retraimiento social.

Cambios biológicos:alteración del sistema hipotalámico y endocrino que tiene como consecuencia la aparición de la amenorrea. Desaparecen las curvas típicas femeninas, piel seca, pérdida de pelo, bradicardia, hipotensión, baja temperatura, deshidratación.

Criterios Diagnósticos del DSM-III-R de la anorexia nerviosa:
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A. Rechazo contundente a mantener el peso corporal por encima del valor mínimo normal considerando la edad y la talla. Por ejemplo, pérdida de peso hasta un 15% por debajo del peso teórico o fracaso para conseguir el aumento de peso esperado en el período de crecimiento, resultando un peso corporal un 15% por debajo del peso teórico.

B. Miedo intenso a ganar peso o a convertirse en obeso, incluso estando por debajo del peso normal.

C. Alteración en la percepción del peso, la talla o la silueta corporal; por ejemplo, la persona se queja de que "se encuentra obesa" aun estando emaciada o cree que alguna parte de su cuerpo resulta "desproporcionada", incluso estando por debajo del peso normal.

D. En las mujeres, ausencia de por lo menos tres ciclos menstruales consecutivos (amenorrea primaria o secundaria). (Se considera que una mujer sufre amenorrea cuando sus menstruaciones aparecen únicamente con tratamientos hormonales; por ejemplo, con la administración de estrógenos.
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El hambre es para las personas con anorexia tan adictiva como el éxtasis

Artículo leído en ABC.es

N. RAMÍREZ DE CASTRO. MADRID
3-10-2007

La anorexia, un trastorno por el que sus víctimas dejan de comer por miedo a engordar, y el éxtasis, una de las drogas de diseño de moda, tienen muchas más cosas en común de lo que pudiera pensarse. No existe una relación causa-efecto. Es decir, ni las personas con anorexia tienden a consumir éxtasis ni la droga aumenta el riesgo de padecer este trastorno. Pero ambas activan las mismas rutas del cerebro.

Científicos del Centro de Investigación Científica francés (CNRS) cuentan en la revista «Proceedings» cómo la enfermedad psiquiátrica y la droga sintética comparten un mismo mecanismo molecular de supresión del apetito. Los investigadores creen que la anorexia funciona de la misma forma que otras adicciones y los afectados llegan a estar tan «enganchados» a no comer y a pasar hambre como los consumidores de éxtasis.

El hallazgo de esta relación no fue casual. La investigadora Valerie Compan del CNRS comenzó a investigar en este sentido tras observar que el consumo de éxtasis o MDMA provoca una pérdida de apetito. Después decidió buscar otras similitudes. La investigación se centró en el «núcleo accumbens», una estructura del cerebro clave en la dependencia de todas las drogas. Esta zona posee una alta concentración de receptores de la serotonina (receptores 5-HT4). Es la zona del placer, la que se activa con la satisfacción de necesidades básicas o con el disfrute provocado por la comida o el contacto social.

Daños neurológicos

El grupo francés estimuló esos receptores en ratones y descubrió que esta maniobra reducía su necesidad de comer. Al tiempo, esta estimulación causó la liberación de un péptido conocido como CART. Para comprobar esa relación, durante el experimento también se inyectó el péptido CART y se observó una mayor reducción del apetito. Después para comprobar si la ausencia de apetito provocado por el éxtasis sigue la misma ruta, los investigadores dieron la droga a ratones modificados sin los receptores de la serotonina. Los ratones modificados no perdieron las ganas de comer.

Los resultados apuntan que la anorexia puede relacionarse con alteraciones neurológicas. También sugieren nuevas dianas hacia las que dirigir fármacos para tratar los desórdenes alimentarios. Los receptores de la serotonina (5-HT4) serían esa diana.


Cruzada contra los anuncios de adelgazantes en televisión

Leído en 20.minutos.es

  • El Consell de l'Audiovisual (CAC) ha solicitado a las televisiones que no emitan anuncios de adelgazantes entre las 18.00 y las 22.00 horas.
  • Se busca evitar que los televidentes los consideren "milagrosos" e "imprescindibles" en su dieta.
  • El CAC pide que se fomente la "diversidad" de cuerpos femeninos.

El Consell de l'Audiovisual de Catalunya (CAC) solicita a los medios de comunicación que no emitan en horario protegido para los menores, entre las 18.00 y las 22.00 horas, anuncios de productos adelgazantes.

Con esta medida, el CAC busca proteger al colectivo más vulnerable de televidentes, aquel que confunda dichos productos con soluciones "milagrosas" o bien "imprescindibles" para su dieta diaria.

Por ello, piden que las bebidas y alimentos azucarados no se presenten como sustitutos de las comidas habituales. Y que cuando se emita un anuncio relacionado con estos u otros productos adelgazantes se avise de los riesgos para la salud que implica su consumo abusivo.

El CAC pide que los estereotipos femeninos en televisión sean saludables

El CAC, a su vez, pide a los medios audiovisuales que muestren una diversidad de modelos de belleza femeninos y, a su vez, saludables. El organismo ha redactado un total de 26 recomendaciones que esperan que sirvan como guía en el tratamiento en televisión de los trastornos alimentarios de bulimia y anorexia.

Dicha normativa ha sido consensuada con el Colegio de médicos de Barcelona y con el de Enfermería.

Se ha decidido actuar por la influencia que la televisión tiene en los hábitos de salud y alimentarios de las personas. Por ejemplo, el CAC considera que los canales de televisión deberían redactar un libro de estilo para regular la delgadez de sus locutoras, especialmente en los boletines informativos.

Entre las indicaciones del CAC destacan las siguientes:

Que la publicidad sea clara: Los productos saciantes, dietéticos, restrictivos o bloqueadores no se pueden presentar como milagrosos ni otorgarles propiedades que no tienen.

Aval de un dietista: Psicólogos, pedagogos y psiquiatras asesorarán y darán su visto bueno a la publicidad.

Advertencia: Un texto avisará que el uso abusivo de productos adelgazantes puede generar un trastorno alimentario.

No sustituyen: No se debe sugerir que los productos salados o ricos en grasas, como es el caso de las chucherías, son alternativas a las comidas.

En televisión: Hay que evitar las imágenes que muestren cuerpos esqueléticos de anoréxicas y bulímicas.

En la red: Se ruega sensibilidad a los responsables de los blogs y páginas de internet para prevenir la existencia de sitios polémicos.

Padres: Fomentar el espíritu crítico de los hijos ante los medios de comunicación y los cánones estéticos.